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NO PUEDO VIVIR SIN TI, MI TIERRA - CANCIONERO

LITTO NEBBIA

1ra Edición:1987
Editorial:Torres Agüero Editor

Existe una colección de mini libros o libros en formato mini-bolsillo que se llama Cancionero.
Digo que existe, porque el otro día, recorriendo librerías, encontré uno similar de León Gieco, aunque recuerdo que este lo compre en una librerìa de usados en Colegiales.
Esta colección tiene un tomo dedicado a un artista popular en particular.

Si bien el libro es pequeño, la información que trae es frondosa.
En este caso en particular trae todos los temas de Litto hasta el año en que se edito el libro, su biografía, toda su discografía y una sección muy linda donde el autor cuenta algún detalle de cómo o en que circunstancias escribió determinado tema.

Como está totalmente descatalogado, aquí le doy una muestra de lo que se puede leer

EL OTRO CAMBIO: LOS QUE SE FUERON
Se me ocurrió en el 73 en casa de mi vieja tratando de evocar esos barrios antiguos de mi ciudad. Luego me di cuenta que esto sucede. en cualquier ciudad y aún en barrios modernos.
El tipo de narración se debe a mi influencia por la lectura de libros de Roberto Art (Los siete locos, Aguafuertes porteñas, etc.). Originalmente se titulaba Tiempo de Art, pero me bocharon el título en SADAIC porque tenía que llevar una autorización del autor para usar su apellido (?).

SI NO SON MAS DE LAS TRES (EL BOHEMIO)
Fue escrita en el 72 cuando comencé a trabajar junto al percusionista Domingo Cura.
Escribí en esa época varias canciones con aire de zamba o chacarera.
Su letra es autobiográfica, así es cómo vivía en ese tiempo

VALS DE MI HOGAR
Es del mismo corte que la anterior describiendo algunos aspectos de mi casa, mi familia y sentimientos profundos que a veces me costaba mucho declarárselos a alguien y me era más fácil hacer una canción

EL REY LLORO
Esta es una canción escrita con toda la inocencia de narración que se le puede ocurrir a los 17 años a alguien que quiere hablar de los valores de la vida. Fue grabada como todos los primeros temas en solo dos canales; es decir que tocábamos con el grupo todos juntos de un tirón y quedaba registrada en un canal y luego yo cantaba en el otro; si quedaba un espacio libre en donde yo no cantaba, allí poníamos algunos efectos de percusión O un instrumento haciendo un solo.

MADRE, ESCUCHAME
Este es un tema que quiero mucho y creo aún tiene vigencia. En esa época se me ocurrió escribirle a mi madre una canción en donde le dijera la verdad de cuanto la quería pero también cuál era mi idea sobre la vida que iba a llevar al dedicarme a esta profesión. Las metáforas que utilizo son simples pero sanas, aún lo puedo seguir escuchando y hoy en día le diría lo mismo a ella.

EL VAGABUNDO
Esta canción es una muestra de cómo se con- creta una proyección adolescente. Fue escrita también alrededor del 66 y hace muy poco tiempo me di cuenta que las notas y palabras con que comienza son las mismas con que empieza “Sólo se trata de vivir”, escrita en el 79 en México. Si tengo que hacer una reflexión sobre esto pienso que en el Vagabundo hablo de una idealización de lo que quería ser, y en Sólo se trata de vivir ya es esa persona más madura la que está hablando.

SÓLO SE TRATA DE VIVIR
Escribí este tema andando de gira en el 79 por el Bajío de México. Lo grabé al año siguiente en New York. Es un tema de esos que se pueden escribir cuando uno viaja mucho, lógicamente, no de vacaciones.
Cuando regresé al país el año pasado me enteré que lo conoce mucha gente y aún mi disco que lo incluye no había aparecido. Esto era gracias a León Gieco que durante un año lo cantó por todo el país incluyéndolo al repertorio de sus propias canciones.

CANCIÓN DEL HORIZONTE
Se acostumbra a preguntar a alguien cómo ve su vida y puede contestarte que la ve como un triángulo, o bien de color celeste y cosas por el estilo.
Yo la veo como un horizonte muy llano en donde van ubicadas cada una de las etapas como si fuera una fila india.

GENTE QUE NO SABE LO QUE QUIERE
Escrita en el 80 en New York, no me costó mucho ya que está lleno de este tipo personas.

PARA JOHN
Escrita en México a las pocas horas de ocurrida su muerte.
Lennon fue a mis 13 años la imagen del héroe que a través del arte expresaba todo su sentimiento al mundo, como así también su inconformidad frente a la violencia.
El sentido de la letra creo que vale como homenaje para cualquier persona que hemos querido en nuestra adolescencia.

NO IMPORTA LA RAZÓN
Cuando tenía 8 o 9 años en Rosario cantaba junto a mis padres muchos boleros mexicanos que estaban de moda. Luego este género se tomó clásico; y hace un par de años viviendo en México conocí a muchos artistas que por supuesto allí lo cultivan. Decidí escribir una canción en homenaje al bolero y dedicada a quien para mí es el mejor cantante actual en México, Marco Antonio Muñiz.

SABOR DE AMIGO
Su ritmo está influenciado por la música “salsa” y el texto es una ironía sobre las posibilidades de la comunicación hoy en día.

MAS QUE LOCA
Es una canción acerca de que los hombres y mujeres deben ser amigos. Su personaje central es femenino y eso hace que mucha gente la entienda como una canción feminista.

RECUERDOS EN UN TAXI
Es una especie de balance sobre una experiencia sentimental. Escribí música y letra en un viaje en taxi que duró 10 minutos.

HISTORIA DEL ROCK EN ARGENTINA

 MARCELO FERNANDEZ BITAR
1ra Edición: 1987
2da Edición: 1993 (ampliada)
3ra Edición: 1997
4ta Edición: 1999
5ta Edición: 2015
Editorial:Distal / Sudamericana

Fue el primer libro que reseñó cronológicamente, año por año y disco por disco, la aventura que comenzó en 1966 y que continúa hoy, día a día. Tuvo cuatro ediciones en papel; la última, en 1997.
El libro vino a ocupar un casillero vacío: el de la recopilación de datos, discos, shows, en toda la historia del rock vernáculo, año a año.
Prologado en su primera edición por Luís Alberto Spinetta, Marcelo Fernández Bitar, su autor, de larga experiencia en el medio, combina su pluma de periodista con el rol de historiador.

INTRODUCCION A LA SEGUNDA Y TERCERA EDICIÓN

A seis años de la edición original de “Historia del rock en Argentina”, debo admitir que ni siquiera yo tengo un ejemplar propio en casa. Quién sabe dónde lo dejé o a quién se lo preste. En la editorial, para peor, hace tiempo que se agotó la primera tirada, así que la única manera de tener una copia es dejar de escaparle a la reedición.
Como es obvio, no alcanzaba con mandar los viejos originales a la imprenta, porque era necesario actualizar el libro con datos de 1987 a 1992. También debo admitir que resumir los principales hechos de ese período 87-92 fue más sencillo que buscar datos de la década del sesenta, porque es abundante la información publicada en diarios, suplementos jóvenes, y revistas especializadas. Esta vez el trabajo tuvo menos ribetes de investigación detectivesca porque había menos partes para armar del rompecabezas.

Hoy, cuando releo el libro no puedo evitar cierta sensación de inocencia e ingenuidad, pero prefiero frenar la tentación de la re-escritura y dejar el estilo tal como estaba originalmente. Corregí algunos datos que encontré, y otros que me señalaron, pero no quise modificar el espíritu del veinteañero que derrochaba entusiasmo sobre el rock nacional. Por entonces no podía entender cómo ninguno de los protagonistas o periodistas más informados (salvo Miguel Grinberg) había hecho un libro con toda la información que yo quería saber, y no me quedó más remedio que emprender la tarea por las mías.

Sin mayor pretensión que resumir la información existente, y ser el primero de una serie de libros que seguramente continuarían otros autores y editoriales con distintos enfoques (algo que por suerte ocurrió), la elaboración de “Historia del rock en Argentina” terminó convirtiéndose en el punto de partida hacia una profesión que no había imaginado. Y como convertirlo en realidad cambió mi vida, no quise modificar el estilo —repito— aunque algún párrafo suene deficiente, falle la concordancia o abunden los gerundios. En los discos que más me gustan, no me molesta la grabación primitiva, el ruido a fritura ni la falta de experiencia. Y aquí quise preservar esa inocencia e ingenuidad, porque es un ineludible síntoma de la sinceridad y honestidad que abunda en el rock en Argentina y en toda tarea que uno emprende con real pasión. En 1987 terminé de escribir este libro porque quería tener un libro de estas características. Ahora lo re-edito por la misma razón.

Que lo disfruten.

El autor


PROLOGO DE LUIS ALBERTO SPINETTA EN LA PRIMERA EDICION

Rock no significa más que todas estas y aquellas capitales excrecentes donde la vida anula a la vida, donde el sonido a veces trae un ensordecedor murmullo: el de las gargantas humanas.

Y está el roll, el movimiento de esa mirada de roca que sólo busca salir de sí misma para irse siendo piedra. Más allá de los cursos de la decadencia de la civilización.

Este gesto es el que debe crear a la vez un modelo para lo punitivo. Debe crear la reacción de pudor en aquello que no quiere mostrar su desnudez ante el rock; pero que luego para acorralar a aquello que se le opone, desnudará sí el poder de su castigo y de su humillación, justamente en nombre de lo bueno. Lo bueno del mal (algo con toques de lo bueno, indeclinable y decadente del rock'n'roll).

El rock aquí es todo ese sentido que como felicidad o angustia, trasgrede permanentemente un delgado hilo de la realidad argentina, aún a costa de que al crecer luego uno se sienta como un turista marciano (¿Acaso no pareció por momentos que éramos extranjeros todos?). Rock es esa visión de haber sentido en serio (para mover, apenas algo. y eso es lo que hay que bancar) miles de sonidos de guitarras, baterías, bajos y todos los otros instrumentos, más letras y líricas nacidas de individualismos hacia afuera; para tratar de arrimar todo un antipostulado que, envenenado por Argentina misma, tiene como ésta la eficiencia de lo que somos. (Quizás de aquello con lo cual hemos generado al que se erige como lo que somos).

Y... nada. Somos muchísimos más de lo que yo me imaginaba cuando en el 69 me profetizaban que "no iba a andar". Esta nada, anda. Tocar música desde la realidad es la idea avasallante que crea rock por doquier, sin más que "al vivir" en la intensidad de los lugares y a la vez desear una profunda cadencia que corte la húmeda tanguinolencia de río antiguo de Buenos Aires.

Una guitarra que aúlla es un acople que recoge tanto margen de nuestras propias vidas que ya es todo. Y cualquier cosa que une ame.
Habiendo nacido y vivido en Buenos Aires desde hace 37 años, tengo, vale decirlo, "el viaje" de la locura ya inscripto en mi vida. Esta locura es, es todo lugar, simplemente rock. O sea, el rock en Argentina es para mí todo ese viaje.












BAJATELO DE LA WEB O LEELO ON LINE
Los amigos de rock.com.ar tienen la 1ra edición on line en su página web para que lo puedas bajar o lo leas directamente desde la pantalla.
Como dijo Fernández Bitar:
“En 1997 actualicé la última versión de este libro porque quería tener a mano un libro de estas características. Ahora lo edito online por la misma razón”

CHARLY GARCIA

DANIEL CHIROM

1ra Edición:
1983
Editorial: El Juglar
2ra Edición: 1987
Editorial: El Juglar

Buscaba en Internet alguna referencia sobre este libro y me encuentro con la desagradable noticia de que Daniel Chirom, lamentablemente falleció el pasado 1 de Diciembre.

Este fue el primer libro que se editó sobre Charly García.
Un reportaje donde Charly relata en forma de reportaje, toda su vida y aspectos desconocidos de su trayectoria musical.
Está totalmente descatalogado y es imposible conseguirlo siquiera, en algún parque o librería de usados, lo que lo convierte en una pieza muy preciada por los coleccionistas y los que no lo son.

Por eso, aquí algunos fragmentos del mismo
La Opera Teo
“- Sí, la hicimos en 1968, creo que es antes de Tommy de The Who. Se llamaba “Teo” y era la historia de un hombre que era hijo de la luna y de un gato. La letra era de Piegari y la música mía.
- Recuerdo que en una grabadora nos dijeron que íbamos a grabarla y nosotros no entendíamos nada; nadie nos quería hacer grabar una mísera canción y resulta que ahora nos grababan una ópera de quince minutos de duración.
Los empresarios nos ofrecieron un contrato por quince años y nos dijeron que el disco iba a salir en Australia y Nueva Zelanda pues el mercado argentino no estaba preparado para una ópera. Después nos dijeron que el contrato incluía barrer y pintar las oficinas.”

Ha sido
“El nombre y las canciones tenían que ver con el ácido. Pero no lo grabamos porque en realidad ya no teníamos ganas de hacer nada. Las letras hablaban de ir al mar y ver peces de colores, aunque en realidad, el disco tenía muy pocas letras, era pura música. Yo estaba con polenta para hacerlo pero a Nito no le interesaba tanto porque casi no cantaba. Fue entonces cuando le dije a Alvarez: 'Eso no va más, hacemos el recital de despedida y chau'. Yo me daba cuenta de que la gente no iba a aceptar a Sui Generis si seguía cambiando. Iba a sentir que nosotros traicionábamos la esencia del grupo".
Adiós Sui Generis
Sobre el fin de la penúltima semana de agosto, las entradas para el anunciado concierto de despedida de Sui Generis en el Luna Park se agotaron. "Ahí Alvarez me llamó para decirme que habíamos vendido todas las entradas, y me preguntó si queríamos hacer otro", Yo le dije que sí, con la condición de que nos asegurara de que íbamos a llenar otra vez. Alvarez me contestó que sólo íbamos a llenar la mitad, pero al otro día llamó para decirme que al ritmo que íbamos, íbamos a agotar seguro las localidades para el segundo". En el mencionado libro, García admitió no haber creído que el poder de convocatoria de Sui Generis era, por entonces, tan grande. "Creía que llenábamos un Luna, pero nunca pensé en dos. En realidad, yo no tenía mucha noción de la gente que arrastraba Sui Generis porque el grupo estaba super mal manejado. En vez de hacernos tocar cinco veces al año en grandes estadios con buen sonido, nos hacían tocar en bailes en los que yo veía venir gente por todos lados pero pensaba que sólo iban a bailar, no a ver a Sui Generis. En mi fantasía, Sui Generis era seguido por un grupo de intelectuales que entendía sólo de música y lo demás era el baile, gente que le daba lo mismo que estuviera Sui Generis o La Joven Guardia".
 

"Lo que me acuerdo es que Jorge (Alvarez) era muy amigo de Tito Lectoure, y así fue como le dijo que quería tomar una fecha para hacer el último recital de Sui Generis; ahí empezamos a laburar en la producción", dice el productor José Luís Conejo García, por entonces asistente técnico de Sui Generis. "A medida que se acercaba el día, empezaron a agotarse las entradas, y Jorge dudó, y le preguntó a Lectoure qué hacer. Le dijo: "Me parece que vamos a agotar, ¿hacemos otra función?". Lectoure le dijo que no, que en todo caso le daba más populares. Cabían hasta seis mil personas en cada tribuna popular. Pero enseguida se vendieron también esas populares. Así se llegó a las 14 mil entradas vendidas. Entonces se puso otra función a la venta, de la cual se vendieron al final 12 mil y pico de entradas. Entonces, cuando todo estuvo listo, la pregunta era cómo hacer salir a los 14 mil de la primera función para que entraran los otros. Todos estábamos medio paranoicos, porque el antecedente que había del rock en el Luna Park, el despelota de la Pesada, era nefasto. Por eso, al principio Lectoure no quería saber nada, y Jorge lo estuvo convenciendo durante bastante tiempo para que el rock tuviera otra oportunidad en ese estadio". (En un concierto celebrado el viernes 20 de octubre de 1972, se produjo una revuelta en las tribunas del Luna Park mientras actuaba La Pesada del Rock'n'Roll. Al advertir que parte del público estaba siendo víctima de la represión llevada adelante por los efectivos de seguridad del lugar, se cuenta que el cantante de la banda, Billy Bond, gritó desde el escenario: "¡Rompan todo!"...; lo cierto es que la sugerencia que fue tomada en cuenta). "El temor era tremendo, tal es así que Lectoure terminó cobrando el doble de lo que habían pactado al principio. Cuando se largó la venta de la segunda función, Jorge le decía que había alquilado el estadio por un día completo, así que si quería podía hacer terminar haciendo 14 funciones. Pero Tito le decía que no, porque él era el que corría el riesgo de que le rompieran el Luna de nuevo. Al final, ese día la gente fue tan protagonista como el artista".

La PelículaCon la película no tuve nada que ver. Me dijeron que la película iba a salir bien y yo dije: 'Bueno, que salga'. Y cuando vi la que la habían prohibido para menores, pensé que era una reafirmación de que yo estaba diciendo cosas que no eran muy digeribles para el sistema. Yo quería poner algunas partes pornográficas para aprovechar la situación".

La Máquina de Hacer Pájaros
"Yo me separé de La Máquina después de un show. Terminó y me fui a un hotel, en donde estaba Zoca - ya por entonces su mujer - y nos dimos manija para ir al Brasil. Yo había empezado a escuchar a Milton Nascimento y su música me dio vuelta la cabeza".
Un gracias enorme al amigo Juan Carlos Zambrano Cardenas por el scaneo de la tapa.