LA FALDA EN TIEMPO DE ROCK


 NESTOR POUSA
1ra. Edición: 2009
2da. Edición: 2016
Editorial: Editorial Arkenia
Prólogo:


La Falda en tiempo de Rock relata cronológicamente la historia completa del “Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda”, uno de los eventos musicales más sobresalientes y controvertidos.
Convertido en fenómeno y en un verdadero mito contemporáneo, este ciclo fue fundamental en la difusión y promoción del rock en la década del ’80, en la Argentina de la transición política hacia la democracia.
En sus páginas la visión del autor, Néstor Pousa, se ve enriquecida por los testimonios de los principales músicos que lo protagonizaron y por algunos de sus productores y organizadores; destacándose la palabra de Mario Luna, su ideólogo y creador.
La Falda en tiempo de rock rescata uno de los sucesos socio-culturales fundamentales de la segunda mitad del Siglo XX.
Para aquellos que no pudieron conocerlo y para los que fueron parte de él.

El periodista Néstor Pousa nació y vivió siempre en la ciudad de La Falda.
No faltó a ninguna edición del festival que marcó a fuego el Rock Argentino en los ‘80.
Desde hace largo tiempo decidió hacer justicia y contar la verdadera historia del festival.
A principios de 2009 el proyecto se concretó y nació “La Falda en tiempo de rock”.

La edición del libro "La Falda en tiempo de Rock" fue una producción totalmente independiente realizada desde el interior del país, sin aportes oficiales y/o privados, de ningún tipo.
Por tal motivo todo lo producido de la venta de la 1ra. edición será reinvertido en la publicación de más ejemplares en una 2da. edición, para que de esta forma se siga difundiendo y conociendo la historia del Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda, un ciclo que fue fundamental para la difusión y promoción de la Música Contemporánea Argentina o Rock Nacional (como prefieran) en la década del 80, y en los comienzos de las décadas 90 y 2000.

Algunos datos:
El libro narra la historia completa del “Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda”, uno de los eventos musicales y culturales más sobresalientes y controvertidos de la década del ’80 en nuestro país, y que fue fundamental para la difusión y promoción de la música contemporánea argentina de raíz no tradicional.

Los capítulos son 12 en total (192 páginas), de los cuales 10 están dedicados a cada una de las 10 ediciones (80 al 87, 92 y 2002), otro capítulo detalla aspectos de la primera interrupción del ciclo, sus causas y efectos.
Mientras que el restante está dedicado por completo a Mario Luna.
Fue escrito entre marzo de 2007 y octubre de 2008; y editado en enero 2009. Los reportajes a los artistas y productores fueron realizados entre 1988 y 2008.
“La Falda en tiempo de Rock”, que es el primer trabajo íntegramente dedicado al legendario festival faldense.

El libro tiene un blog… o mejor dicho, el autor tiene un blog: LA FALDA EN TIEMPOS DE ROCK y comunicándose con él se puede adquirira n cst ecnmco.

Luego de siete años de espera, ya está en la calle la 2da. edición ampliada del libro que rescata la Historia Completa del Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda.


 
Néstor Pousa nació en La Falda en 1960.
Es cronista especializado en rock, desarrolla esa tarea en medios radiales, gráficos y digitales.
Asistió a las diez ediciones que se realizaron del Festival de Rock de La Falda.
Su primer programa de radio fue “Los Elegidos” por FM Edén (1987-1988).
A partir de allí produjo y condujo diversos programas de rock, a la vez que fue columnista de espectáculos en radios de la región.
Corresponsal del diario “La Capital” de Rosario (Decano de la Prensa Argentina) desde 1992 a 2000. Publicó notas en los medios gráficos: “El Quijote”, “El Valle”, “Punilla Norte”, “Informe-C”, “Noti-Clasificados” y “Letra Viva”.
En medios digitales: letravivadigital.com.ar, 13rockandroll.com.ar, 5track.com, entre otros.
Desde 2003 es columnista de la sección Artes y Espectáculos del semanario “Ecos de Punilla”. Publica sus artículos en el blog: nestorpousa-prensarock.blogspot.com
lafaldaentiempoderock@hotmail.com

YO, PINCHEVSKY

JUAN PABLO BERMUDEZ

1ra. Edición:
2010
Editorial:PM Grupo Editor
Prólogo:Aldo Castelli


Jorge Pinchevsky es una figura emblemática de una época fundacional y definitoria del rock nacional. Y un gran personaje. Pocos sonidos son tan reconocibles como el del violinista, en parte por haber introducido el instrumento en un “territorio ajeno”. Pero también por una enorme originalidad y un grandísimo talento para hacerlo.

Y hubo, detrás de ese músico al que muchos veían como una suerte de duende o patriarca o simplemente un limado inteligente, una persona con muchas experiencias, con muchas historias, con muchos ir y venir. A siete años de su muerte, “Yo, Pinchevsky” rescata a manera de testimonio ese pensamiento, esas palabras, esa inteligencia fina que se escondía detrás de un hombre con mucho para decir, incluso bastante más de lo que él mismo a veces quería..



“Yo, Pinchevsky” es eso: el rescate de un pensamiento, de un talento al servicio de la música. El audiodocumental nos trae al presente a ese Pinchevsky que era imposible no detenerse a escuchar cuando empezaba. Música, palabras, ideas, ironías, experiencias, amigos, muertes, exilios, toda una vida narrada por su protagonista y acompañada de su propia obra.

Y es, además, una experiencia multimedia única. “Yo, Pinchevsky”, acaso como una forma de sutil homenaje a un músico tan conocido en la superficie como desconocido en el fondo, es una edición limitada de mil ejemplares numerados.

¿De qué planeta sos? Solía preguntar Pin cuando algo lo desconcertaba.
Después de escuchar y leer “Yo, Pinchevsky”, la respuesta aparece sola..

Sobre el autor:
Juan Pablo Bermúdez nació en Buenos Aires, en 1969.
Es docente y periodista free-lance, con 17 años de trayectoria en medios y en la enseñanza del periodismo.
Escribió y escribe numerosos artículos en medios locales y del exterior. Es autor del audio-documental "Hechos pelota" sobre el mundial de 1978 y de los libros "Yo, Pinchevsky" y "Qué, manual de periodismo gráfico". Actualmente es corresponsal de varios medios extranjeros y, desde 2005, mantiene el blog "Nosotros y los medios" (http://juanpablobermudez.blogspot.com) donde publica periódicamente sus análisis acerca del rol del periodismo y el comportamiento de los medios en la actualidad.

EL CRISTO DEL ROCK

ARTURO M. LOZZA


1ra. Edición: 1992
Editorial: Ediciones Letra Buena
Prólogo: Arturo M. Lozza

Tanguito, el creador del rock argentino, es asesinado en la década del 70 por la sociedad de la hipocresía y del autoritarismo. Pero tras largos años de silencio resuelve salir de su tumba y colocarse en el centro del escenario para dialogar e increpar, narrar, reír y llorar, juzgar y desnudar a ese mundo plagado de estereotipos, de “caretas” y de fórmulas conservadoras.
De esta manera va tejiendo la trama de una gigantesca ópera rock de Buenos Aires, en doce escenas de casi monólogos y con el trasfondo de un movimiento juvenil que da nacimiento a la cultura “subte” bajo la consigna de “no transar”.

Arturo Marcos Lozza, churrero y cocinero en un intento por zafar de la desocupación, pero también galardonado internacionalmente por sus crónicas periodísticas se introduce esta vez en el mundo del rock para plasmar, en versión libre, una obra que marca, con lacerante crudeza, la vida, pasión y muerte del primer cristo del rock argentino y que seguramente removerá recuerdos de toda una generación que protagonizó, junto a Tanguito, el momento de creatividad y fulgor de los inicios del rock.

Todo el libro es la arquitectura de un sentimiento de ruptura contra lo formal, a lo cual también hacen su contribución con anécdotas y testimonios reales de la época dos figuras que fueron parte del “séquito” que acompañó a Tanguito: Osvaldo Verón, compositor, y Alberto Abuelo, ocasional bajista de Tanguito y componente, además, de aquel legendario grupo “Los Abuelos de la Nada”. El Cristo del rock es, asimismo, un homenaje a todos aquellos que no transaron: John Lennon, Luca Prodan, Jim Morrison, Jimmi Hendrix, Janis Joplin, Miguel Abuelo y tantos otros que, como Tanguito, hicieron la suya dándole la espalda a la hipocresía.

10 AÑOS DESPUES

LITTO NEBBIA


1ra. Edición:
1979
Editorial:
Ediciones del Pájaro y el Cañón
Prólogo:
Litto Nebbia


Cinco años más tarde de que editara “Muerte en la catedral”, en 1979, coincidiendo con la edición en vinilo del primer volumen de la recopilación “Litto Nebbia. 10 años después”, ediciones del Pájaro y el Cañón, edita este libro homónimo.
Se trata de 96 páginas con la particularidad de que las 20 iniciales y las 20 últimas son el negativo de cualquier libro: es decir, las hojas son de color negro y las letras blancas.

El libro comienza con una “Descripción musical de Litto Nebbia por Kuroki Murua” escrita en marzo de 1978 donde el autor aclara no ser de la generación que nació a la música con el rock, sino que proviene del jazz. Puntualmente, menciona que nació con el “bop” de Charlie Parker y agrega que “es necesario que explique estas cosas porque mi acercamiento a la obra de Nebbia es intelectual, racional si quieren, y surge de un análisis (que evidentemente incluye el factor sentimental) pero que para muchos surgirá únicamente de una identificación generacional”.

El autor menciona lo confuso del origen de la “música nacional”, con elementos del tango y el folclore, con elementos de la música comercial extranjera que se intenta imitar, mencionando a la figura de Litto Nebbia como una de las pocas expresiones lúcidas en nuestro país. Dice Murua: “su música participa de todo el proceso, pero se distingue por características que la colocan en situación privilegiada”.
No sólo destaca su figura de líder, sino sus perspectivas musicales.
Le siguen, siempre en blanco sobre negro, la “Ubicación histórica de Litto Nebbia” y “La obra en si: temática de las canciones”, ambos a cargo de Eugenio Tschelakow.
En el primero de ellos, realiza una somera descripción del nacimiento en Buenos Aires de “una corriente musical que tomando del rock su gran flexibilidad melódica desarrolla desde el punto de vista literario una temática autóctona y trata constantemente de enriquecer el lenguaje de las canciones” para ubicar justamente a Litto Nebbia como fundador y partícipe del movimiento.
Respecto a la obra en sí, Tschelakow identifica en los temas de Litto Nebbia problemáticas comunes al tango, por ejemplo, como la soledad, la ruptura sentimental o el lenguaje cotidiano, sublimado, pero aclara que “es de destacar el particular concepto de la vida que da marco y encausa las vivencias relatadas a través de toda la obra” afirmando que en todas las canciones de Nebbia hay una búsqueda de la trascendencia y del sentido de la vida”.

Luego sigue una antología de canciones de Litto Nebbia entre los años 1966/1978, dividida en tres períodos: 1966/1970, 1971/1974, y 1975/1978.

Cierra el libro con una breve biografía de Litto Nebbia, una discografía hasta 1979 en la que se incluyen los discos en que Litto ha intervenido como intérprete, compositor, músico y/o arreglador -que cierra precisamente con el LP “10 Años después”-, y un listado de temas de Nebbia grabados por él u otros artistas cuya cifra asciende a los 262 temas.

MUERTE EN LA CATEDRAL

LITTO NEBBIA

1ra. Edición: 1974
2da. Edición: 1977
Editorial: Melograf
Prólogo: Litto Nebbia
2da. Edición: 2013
Editorial: Página 12

Escribe Litto Nebbia:

“Este libro contiene poemas, letras de canciones y algunos cuentos que escribí el último año. Decidí publicarlo porque forma parte de mi último trabajo discográfico, el LP. “Muerte en la Catedral”.
Logré que todo lo que había en mi cabeza, musical y literariamente, se hiciera realidad gracias al trabajo en equipo que mantuvimos entre:

Pérez Celis: arte
Olkar Ramírez: sección fotográfica
Jorge “Negro” González: contrabajo eléctrico
Néstor Astarita: batería
Oscar Moro: batería en Dios en más
Roque Narvaja: sólo de guitarra en El revólver es un hombre legal.
Coro Fogliatta: piano y órgano
Rodolfo Alchourrón: arreglos y dirección de cuerdas, arpa y corno.
Bernardo Baraj: saxo tenor y flauta traversa
Gustavo Moretto: trompeta y trombón
Mirtha Defilpo: letras de La operación es simple y Mendigo de la luna
Domingo Ferreyra: asistente técnico de “el trío”.

Las letras de algunos temas, tienen los acordes para guitarra o piano y una explicación para interpretarlos.
En definitiva, mi intención es que este libro sirva para ampliar más el contacto entre mi música y ustedes.
Gracias”.
Litto Nebbia.

El libro consta, además de lo que menciona Litto, con una especie de ensayo corto sobre música popular escrito en 1970 donde el autor muestra sincera preocupación por el destino del género. Lo titula “Adonde va nuestra música popular?” y, entre otras preocupaciones, denuncia al periodismo especializado “que tiende a distorsionar la palabra de los reporteados”, a la “música joven”, que “no tiene artistas que puedan mantener una continuidad musical honesta y con calidad a través de los años” para cargar finalmente las tintas contra “las grandes empresas grabadoras, sus productores, personal de radio, “músicos” incluso y una cadena interminable de gente que hace las cosas mal para poder vivir como ellos dicen”.

El libro es del año 1974, lo editó Melograf, tiene 63 páginas, y luego de las letras y acordes de los temas, siguen una biografía de Litto, un listado de sus temas grabados por él u otros artistas hasta entonces, y la discografía –por cierto para ese año mucho más escueta de lo que siempre fue la discografía de Nebbia.


 En 1977 sale la reedición por la misma editorial y 40 años después, Litto Nebbia reedita el libro a través de Pagina 12.
Esta última edición viene acompañada del CD homónimo.

CD
1 Vals de mi hogar
2 El revólver es un hombre legal
3 Señora muerte
4 Mendigo de la luna
5 El otro cambio, los que se fueron
6 La operación es simple
7 Dios en más
8 Muerte en la Catedral
9 Despedida del trabajo N°2
10 Señora vida

V8 - UN SENTIMIENTO

ANA MOURIN

1ra. Edición: 1993
Editorial: Independiente
Prólogo: Ana Mourin

El presente libro es el resultado de mi personal investigación basada fundamentalmente en testimonios aportados por quienes decidieron participar, siendo importante destacar que la totalidad de los principales involucrados recibieron la oportunidad de expresarse. La libertad con la que cuento al no ser parte de ningún medio periodístico en particular que me condicione a callar la realidad de su historia, me permite volcar la información recogida guardando el mayor respeto posible, pero sin dejar que esto me impida desvelar los acontecimientos que perjudicaron, demoraron o desvirtuaron la senda de V8. Sólo resta decir que quienes se sientan dolidos, aguanten el peso de la verdad.

Dedicado a aquellos fieles seguidores que creyeron en VB apoyando su existencia, y a quienes pese a no haber tenido la ocasión, por su corta edad, de presenciar una sola de sus actuaciones, hoy en día se sienten identificados con su obra, manteniéndola viva. La colaboración de las siguientes personas posibilitó la realización de este trabajo.

Para ellos vaya mi agradecimiento: Pedro Leontjew, Alberto Zamarbide, Ricardo lorio, Marcelo Tommy, Daniel Britos, Norberto Galvano y Señora, José Ben, Frank Blumetti, Norberto Verea, Andrés Violante, Marcelo Fisore, Claudio O’Connor y Señora, Juana Mansilla, Joaquín Amat, Marcelo Caputo, Jorge Pistochi, José Luis Cuya, Olivia Gonzalo M. Gil y en especial a mi madre y a mi hija.

SODA STEREO: DIARIO DE GIRA


SODA STEREO

1ra. Edición: 2009
Editorial: Editorial Sudamericana

Un recorrido por la intimidad de una de las giras americanas más grandes de todos los tiempos.
Imágenes nunca vistas, tomadas por el fotógrafo oficial de la banda y por las cámaras de los propios Soda y de los integrantes de su equipo.
Un relato de primera mano de la frenética vida diaria de un tour de rock, desde los preparativos secretos hasta la última noche de festejos.

A fines de 2007 Soda Stereo realizó una importante gira por toda Latinoamérica presentando su nuevo álbum y festejando su regreso a la escena local del rock & pop, después de diez años.
Los shows en Argentina fueron un éxito absoluto. Llenaron seis estadios de River.
El periodista Marcelo Fernández Bitar acompañó a Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio durante toda la gira.
Diario de gira cuenta todo lo que los seguidores de la banda quieren saber.
El detrás de escena de los shows, las fiestas con otros músicos, las declaraciones fuera de micrófono, etc….en fin: Todo

SODA STEREO: LIBRO DE FOTOS 82-97


MARCELO FERNANDEZ BITAR
SODA STEREO

1ra. Edición: 2007
Editorial: Editorial Sudamericana


De la new-wave al pop.
Del cuadriculado monocromático ska a los pelos parados y los raros peinados nuevos.
De pop a modernos.
De las musculosas y remeras rotas a las camisas con volados, el maquillaje en exceso, los sobretodos oscuros y las poses dignas de un álbum de fotos de la más acabada onda dark.
De modernos a sónicos, con ropas de colores y una suerte de rescate de la psicodelia de los años sesenta.
Así, en apenas tres transiciones de imagen (entre muchas más), queda en claro que Soda Stereo siempre le escapó a los rótulos fáciles y al habitual karma rockero de quedar cristalizado en un estereotipo.
Porque ellos, una y otra vez, optaron por dar un volantazo, tomar un desvío y evitar convertirse en un cliché.
Ellos mismos, en algún reportaje de la época de "Signos", confesaron que un día regresaron de un viaje, vieron sus propias fotos y se dieron cuenta que se les había ido la mano y que parecían Fantomas.

En la letra y música de sus canciones pasó lo mismo, con una evolución permanente, sorprendente, cambiando en muy poco tiempo de los estribillos adictivos y las frases ocurrentes a la poesía inaudita y los sonidos sofisticados, incorporando influencias de la escritura automática, el surrealismo, el funk, el rock progresivo argentino,

Sortearon ese camino entre espejismos y se fueron convirtiendo en auténticos clásicos, pioneros y conquistadores, con discos inolvidables, recitales que hicieron historia y videos que retrataron cada paso con un protagónico zoom de cámara y acción.
Es indudable que hay varias maneras de repasar el camino recorrido por el grupo desde sus comienzos hasta su separación en 1997. Están los discos, claro, y también algunos DVD y clips.
Pero la captura más fascinante de sus almas parece ser la fotografía, que los acompañó en todo momento y por todas partes.

Así nace este libro, del material hallado en los archivos personales de Gustavo, Zeta y Charly, con viejas fotos de prensa, instantáneas de entrecasa, shows famosos e infinidad de regalos hechos por fans, asistentes, periodistas y fotógrafos amigos.

Hoy, mientras se lleva a cabo una reunión largamente esperada por miles de personas de todo el continente, nada mejor que un repaso de ese largo y sinuoso camino que empezó en 1982.

EL DIA QUE SECUESTRARON A CHARLY


FERNANDO CEROLINI

1ra. Edición: 2008
Editorial: Caras y Caretas

“Esa noche Charly hizo lo de siempre. Llegó tres horas tarde, eludió a los pocos seguidores que lo esperaban detrás del vallado y se abrió paso a empujones entre los patovicas de la entrada.
El sonidista dormitaba haciendo equilibrio en una silla con los pies sobre la consola.

En un rincón de la sala, los músicos, que por las dudas mantenían los instrumentos en sus fundas, jugaban al truco por cervezas. El bajista, un morocho de bigotes y pelo largo que parecía más entretenido que el resto, llevaba ganados dos cajones de Heineken.

La única chica del grupo, que se encargaba de la segunda voz y la guitarra rítmica, mandaba mensajes de texto por celular. Quien la miraba de lejos pensaba que se reía sola.

Cuando entró Charly se cortó el juego. Todos lo saludaron y comenzaron a desenfundar sus instrumentos. El boliche prendió nuevamente las luces y abrió la boletería.

Nunca se entendía bien cómo, pero la veintena de fans que esperaban en la puerta empezaron a multiplicarse. Un verdadero misterio en esa calle de San Telmo, que a esa hora estaba desierta: los turistas que la frecuentaban buscaban tango y se los veía hasta la 1 o 2 de la mañana. Ahora eran las 3 y media, y en veinte minutos el show iba a comenzar.

Los problemas se iniciaron al promediar la cuarta canción, cuando Charly dejó de aporrear el piano y dijo:

–No voy a seguir con este tema... es muy viejo y no me acuerdo la letra; dejen de pedir boludeces.

Ahí nomás le arrojó en la cara, con buena puntería, lo que quedaba del vaso de Johnny Walker a un gordo de la primera fila que se había parado para aplaudir su olvido. El tipo, uno de los fieles que se había aguantado la amansadora en la puerta, festejó la ocurrencia como si el músico le hubiera tirado agua bendita. Acto seguido, Charly se bajó los pantalones. Pero contra lo que podía esperarse, nadie reparó en su sexo. Su delgadez extrema dejaba ver los huesos como una radiografía y más de uno creyó estar frente a un sobreviviente de Auschwitz.

La patética imagen generaba compasión y no el rechazo que el músico buscaba provocar, salvo para el jefe de seguridad del local. Este tenía órdenes expresas del dueño de suspender el show ante el mínimo amague de escándalo. El miércoles habían tolerado las extravagancias, pero doscientas entradas de borderó no justificaban que el local corriera riesgos de destrozos. Así que el tipo les dio la orden a los patovicas de que desalojaran el escenario. A los pocos minutos todo se había convertido en un pandemónium.

El bajista demostró que además de jugar al truco sabía irse a las manos. Con un gancho en la sien y un cross de derecha en la mandíbula, dejó fuera de juego a un rubio cortado a cero que pretendía bajarlo agarrándolo de la cintura.

La chica de los coros también parecía estar acostumbrada a la situación: le tiraba con fuerza de las orejas y le daba rodillazos en la espalda a un petiso macizo que tenía a maltraer al baterista. Charly en tanto trataba de mantener el piano en equilibrio para no perder la botella de whisky.

Sus devotos la pasaron mal. Lejos de poder ayudar a su ídolo, fueron arreados hacia la calle por otros tres hombres de seguridad a empujones y patadas. Pero Charly se llevó la peor parte. Cuando Billy (un grandote de barba al que le decían el Oso y lo defendía cuando se metía en problemas) logró rescatarlo, tenía el ojo derecho hinchado y un corte en la pera.

En los noticieros, que cubrieron profusamente el accidentado recital, el dueño del local explicó que el músico fue golpeado cuando esgrimía una botella, algo que Charly desmintió de plano mientras mostraba sus lesiones:

–Lo único que hice fue tratar de salvar el Johnny Walker. Cualquier tarado sabe que un día de semana a esa hora está todo cerrado. Y además tenía un valor emotivo: me lo había regalado Yonse en el show que me invitó a cantar Satisfaction.

En Crónica, Feuer, cansado ya de escribir siempre la misma noticia, tomó de la computadora el archivo del texto que había publicado hacía dos meses, cambió el nombre del boliche, la cantidad de asistentes y las lesiones y lo mandó tal cual. Nadie se dio cuenta.

Después la polémica derivó en por qué no se había devuelto la plata de la entrada. El empresario afirmó que se debía a que la policía dispersó al público por temor a un conflicto mayor. “Desde mañana comenzamos a devolver el dinero a todo aquel que tenga la entrada”, informó.

Pero la convocatoria fue escasa: sólo treinta y cinco pidieron el reintegro del dinero. Del resto, muchos las habían tirado y otros preferían guardarla de recuerdo junto con los recortes de los diarios. Incluso le hicieron varias notas a un fanático que guardaba siete tickets de recitales de Charly que jamás habían terminado.
…………………….

Las dos fotos eran de igual tamaño: él las había pegado una al lado de la otra en la pared del estudio, un mes después de que Mariel dejara la casa. La de Charly estaba a la derecha. Era una página de la revista People y la había sacado de una nota reciente que llevaba por título El OTRO CARLITOS, en la que obviamente comparaban al músico con Gardel. La imagen elegida era en sepia y mostraba a un Charly demacrado y con un feo rictus en la boca –quedaba claro que evitaba sonreír para esconder el deterioro de los dientes– mirando hacia un horizonte imaginario. El epígrafe empezaba: “Cada día canta mejor”.

–Qué hijos de puta –decía Natalio en voz alta cada vez que lo leía, hasta que finalmente decidió tacharlo.

La foto de Videla era de un suplemento especial de Clarín que recordaba los 30 años del golpe. El dictador, engominado y canoso, vestía un traje a cuadritos en una de esas audiencias donde se negaba a declarar y sólo decía que se hacía responsable de todo lo que había sucedido durante su gobierno, aunque nunca aclaraba si en esto incluía las masacres y los robos de niños. Videla miraba hacia donde estaba el tribunal. Su rostro denotaba el desasosiego de aquel que es entregado para preservar a quienes ahora lo negaban, aquel que ya no tiene salvación y sabe que su nombre será por siglos sinónimo de lo siniestro. A Natalio le seguía asombrando que, quien no lo conociera, podía simplemente ver en la foto a un viejo cascarrabias de presión alta que se ponía nervioso en presencia de los nietos.

Se sentaba en medio del estudio en el sillón de director que había traído de la oficina de su padre y miraba las fotos durante largo rato. Sabía que elegir un camino implicaba rechazar el otro; eso lo enfurecía. Más de una vez, mientras miraba esos perfiles, comenzaban a confundirse las narices, los anteojos, los bigotes, y finalmente no sabía qué rostro era cuál. Entonces sacudía la cabeza para despabilarse o caminaba unos pasos. Otras veces lo vencía el sueño y quedaba sentado frente a las caras como un muñeco con el cuello roto.

Desde que la causa por el destino de los hijos de desaparecidos lo recluyó en prisión domiciliaria, el plan con Videla se había complicado. Ya no podría salir al pasillo de la iglesia, acercarse en el momento de la comunión para gritarle su nombre y, después de preguntarle si se iba a pudrir en el infierno, pegarle un tiro en el pecho. No es que él creyera en algo, pero suponía que esos pensamientos podían aterrorizarlo en los últimos momentos de vida, sobre todo si llegaban en forma de pregunta. El dictador podía afirmar o rechazar, pero no convivir con la duda.

Ahora sólo le quedaba comprar un departamento en el edificio de la calle Cabildo y Olleros. En él, los precios se habían devaluado por las numerosas incomodidades que generaba la presencia del reo y del Ibérico Saint Jean, otro jerarca del Proceso con prisión domiciliaria. Su mudanza a uno de los pisos superiores o el acceso a la terraza le daban la posibilidad de irrumpir por una ventana (no había balcones) con un equipo de andinismo en la vivienda del dictador, en el 5º piso. Por esta razón en los últimos tiempos leía con fruición las noticias de los hombres araña que asolaban Belgrano y Barrio Norte.

Pero Natalio no se decidía. Aniquilar a Videla podría costarle varios años de cárcel e incluso la vida. Pero algo lo preocupaba más: terminar con Videla era olvidarse de Charly.
Lo que inclinó la balanza fue finalmente la nota de una revista de un año atrás que encontró en la sala de espera del consultorio del dentista. En ella, varios roqueros (entre los que no estaba Charly) lloraban en el entierro del Beduino, el batero de Siempre Girar que había muerto en su casa acosado por el alcohol y el olvido. Entonces se paró frente a las fotos y arrancó la de Videla. “Al final, quizá sea para bien –se justificó: una muerte a tiros le da cierta dignidad a un militar y los siniestros comenzarían a recordarlo como víctima en vez de victimario”. Natalio ya no tenía dudas. De ahora en más, Charly pasaba a ocupar el centro de su vida.”

El autor es el director de Pronto, la revista de espectáculos de mayor venta del país. Este desopilante policial, que se sumerge en el mundo del rock a través de su estrella más emblemática, marca su regreso a la ficción tras 25 años de ejercer el periodismo.

SODA STEREO - LA HISTORIA

 
GUILLERMO CUCCIOLETTA
MARTIN CUCCIOLETTA

 1ra. Edición:1997
Editorial: Galerna
Prólogo: Mario Pergolini

Cuando leas este libro, Soda Stereo ya no va a estar más ni en un estudio, ni en un escenario, ni en un reportaje.
Si compraste este libro lo más probable es que vos tengas "algo" con esta banda. A lo mejor el simple hecho de que haya estado justo cuando vos eras adolescente. O a lo mejor, su música te sirvió de algo...
Uno nunca sabe por qué se hizo fanático de una banda, sólo sucede, y cuando te anuncian que se van a separar sentís como que algo también te pasa a vos. Serán las etapas que se terminan, o andá a saber qué.

Viví con Soda gran parte de sus comienzos, hasta llegar a su consagración.
Los Soda fueron los responsables de que Latinoamérica cantara rock en su idioma, y a lo mejor esto te suena estúpido, pero vivimos en un país con tradición rockera. Esto no pasaba ni en Chile, ni en México, ni en Perú.

Creo que en algún punto los voy a extrañar. Personalmente he crecido compartiendo giras que llegaron a durar 3 meses. He pasado cosas incontables que quedarán en nuestra caja de Pandora, he visto conciertos horrorosos, los vi tristes, contentos, en fin... los he visto y lo he vivido.
Quedará su música, si eso te conforma y creo que debería conformarte. La decisión de ellos fue bastante buena. No hay que dejar que todo pase en la tranquilidad... hay que arriesgarse y hacer.
Los Soda lo hicieron y lo disfrutaron.

Fue bueno haberlos conocido y fue divertido viajar con ellos en más de 3 giras latinoamericanas.
En este libro encontrarás datos, anécdotas y toda la cronología de una banda que hizo historia, más allá de su música y mucho más allá de su tierra.
Guardaré sus discos. Los pasaré de vez en cuando en la radio. Los disfrutaré... Suerte!

Mario Pergolini

* Los autores aclaran que Soda Stereo no está involucrado en la elaboración de "Soda Stereo, la historia", a pesar de haber recibido este material. El relato de esta historia lo realizaron los autores.

SODA STEREO - LA BIOGRAFIA

MARCELO FERNANDEZ BITAR


1ra. Edición: 1988
Editorial: Distal
2da. Edición: 2017
Editorial: Sudamericana

Textos, fotos y la biografía del grupo, abarcando sus comienzos hasta la época del álbum Doble Vida, ya que este libro fue editado por esos años, cuando el grupo estaba en plena actividad.
Incluye letras de los discos, entrevistas, anécdotas, y una ficha con los recitales realizados.

Marcelo Fernández Bitar es un periodista especializado en rock que ha colaborado habitualmente en las revistas El Porteño, Cantarock, Cerdos y Peces, y el Suplemento Sí del diario Clarín.
Actualmente, se desempeña como Secretario de Redacción de la revista Rock & Pop y colaborador permanente de la sección Espectáculos del diario El Cronista Comercial.
Además, es el autor del libro "Historia del rock en Argentina, una investigación cronológica", publicado 1987.

En los últimos cinco años, Buenos Aires ha cambiado considerablemente.
Hay partes de la ciudad que ya no son las mismas. El sistema de gobierno es otro. Alguna gente parece distinta, se viste de otra manera, usa otras palabras. Existen nuevos códigos.
La música también ha cambiado.

En 1983 nacía Soda Stéreo, tomando la "muy 90's" formación de trío y originando una música que combinaba la energía del punk-rock con ritmos como el ska y reggae, todo dentro de la estructura clásica del pop y con letras plenas de ironías y dobles sentidos.
En muy poco tiempo, de forma casi imperceptible para la prensa especializada, el grupo logró una fuerte relación con el público que lo acompañó fanáticamente durante toda la etapa "underground".

Su preocupación por detalles como la imagen en vivo y en foros, sumado a su producción musical, los llevó por una carrera siempre ascendente y con características propias de pionero. Recorrieron todo el territorio argentino y una vez consagrados como incuestionables Número Uno, probaron suerte en el exterior, con un resultado tan positivo que se convirtieron indiscutidamente en el grupo de rock más popular de Latinoamérica, con un total de discos vendidos que ya superó el millón de unidades.

Soda Stéreo. Inicialmente "pop", luego "modernos" y finalmente una combinación muy personal del rock actual.
Impusieron ropas, cortes de pelo, formas de componer, tocar y cantar, y hasta maneras de encarar el inmenso negocio que los rodea.
En estos últimos cinco años, Soda Stéreo ha crecido hasta límites insospechables.
Y esta es la historia.

En el 2017 salió una nueva edición ampliada y corregida por Editorial Sudamericana

MARCELO FERNANDEZ BITAR
 
1ra. Edición: 2017
Editorial: Editorial Sudamericana  
Prólogo: Marcelo Fernandez Bitar


Si hay algo que ha caracterizado a Soda Stereo durante toda su carrera, es la búsqueda de la perfección en todo el material oficial lanzado bajo su nombre. Tomando como referencia, quizás, el arte de cada uno de sus discos, pasando por la imagen en cada sesión de prensa, Soda Stereo siempre estuvo a la vanguardia a comparación de otros artistas latinos.

Sin embargo uno de los puntos olvidados, seguramente de forma voluntaria, fue su bibliografía. Soda Stereo no tuvo su biografía oficial hasta 1988, retomando la idea de lanzar un libro en 2007 (basado en fotos de la banda) y en 2008 (con el diario de la gira Me Verás Volver).

En aquel lejano 1988, “Soda Stereo, la biografía” era redactado por Marcelo Fernández Bitar, quien en este caso nos propone “La Biografía Total”, cerrando el círculo de lo que comenzó hace casi 20 años.

“La idea de lanzar una biografía completa surgió diez años atrás, cuando trabajaba en la revista La Mano“, nos comenta Marcelo. “Me propusieron actualizar mi vieja biografía del grupo, hecha en la época del lanzamiento de “Doble vida”, así que recopilé información de todos los reportajes y notas que hice desde entonces y escribí la nueva versión“, finaliza.

Aquel proyecto de actualizar la historia de la banda mas importante de Latinoamérica, sin embargo, no pudo ser editada cuando el autor se lo propuso en 2007. “Cuando llamé al manager de Soda para comentarle del inminente lanzamiento, me comentó con preocupación que acababa de firmar contrato con una editorial para lanzar dos libros sobre Soda“. Claro, el momento era el ideal: Soda Stereo volvía a los escenarios tras 10 años de separación, por lo que el libro de fotos, y el Diario de Gira ya estaban vendidos a la editorial.

“Fue muy honesto y claro en decirme que no podía impedir la salida del mío, pero me pedía como favor demorarlo para no quedar mal con la editorial. A cambio, meses después, me propuso colaborar en esos dos libros“, confiesa.

Finalmente en este 2017, Fernández Bitar presenta “La Biografía Total”, luego de idas y vueltas con algunas editoriales para lograr lanzarlo al mercado. “¡Por fin!“, nos dice.
 
 
Si se le pide definir este trabajo, Marcelo no duda: “es una investigación bastante exhaustiva sobre la historia de Soda, con información de primera mano, ya que me tocó entrevistar al grupo y cubrir sus shows desde antes de su primer álbum, cuando los vi en vivo en Marabú e hice la crítica para una revista. Año a año, disco a disco, gira a gira, escribí sobre Soda e hice reportajes con ellos para revistas, diarios y programas de televisión“.

Es de destacar que, al tener como base la biografía lanzada en 1988, existen testimonios que se toman como punto de partida, de gente que ha sido clave en la historia de la banda, y que hoy por distintas razones ya no están presentes. “El libro cuenta con el material único que fue la investigación para la primera versión que publiqué en 1988, donde entrevisté especialmente -entre otros- a Federico Moura, Aldredo Lois, Roberto Cirigliano, Horacio Martinez y por supuesto a Gustavo Cerati“, destaca. “Hoy todos ellos han fallecido…”

Sin embargo el legado de Gustavo Cerati, musicalmente hablando, tanto en Soda Stereo como con su carrera solista es imborrable, y Fernández Bitar fue testigo de ello. “Gustavo dejó una obra que redefine la música popular argentina y el rock en particular. Tanto en Soda Stereo como en su carrera solista, Cerati consiguió elaborar una música que combinaba las más recientes vanguardias con toda la enorme historia del rock clásico“, nos comenta.

“Como letrista también dejó su marca al ir perfeccionando su estilo desde los primeros hits de estribillos gancheros hasta la sofisticación de “Fuerza Natural”. El resultado influye aún hoy a toda una generación (o dos) de compositores“, finaliza.

En definitiva este 2017 trae consigo este nuevo trabajo, la primer biografía que resume la historia completa de la banda, desde sus comienzos hasta su despedida en 2007, teniendo como punto final el proyecto de Soda y el Cirque du Soleil que verá la luz en Marzo en el Luna Park.

LA TROVA ROSARINA

SERGIO ARBOLEYA

1ra. Edición: 1998
Editorial: Homo Sapiens Ediciones
Prólogo: Juan Carlos Baglietto

"...Sé que éramos un grupo de gente con una profunda pasión y una necesidad de ser escuchados, de comunicarnos: que esa misma necesidad nos unió casi involuntariamente y nos desarrollo en un medio que, en el mejor de los casos, nos era indiferente..", escribió Juan Carlos Baglietto en un sentido texto que sirve de prologo a esta edición y que, sin duda, acerca el espíritu entre desafiante, casual, intrincado y mágico que signa un repaso más pasional que riguroso en torno a la Trova Rosarina.

El libro se escapa sin culpas de la precisión de las fechas y los fundamentos numéricos para intentar una aproximación más fructífera a las sensaciones y los sentimientos que se fueron torneando para generar una forma de canción que nació y estallo desde Rosario.
A partir de esta primera decisión estético-periodística, hay también una clara intención de vincular permanentemente las novedosas, punzantes y prolíficas andanzas creativas de los músicos de la Trova con imágenes argentinas.

Esta idea parte de la más intima certeza de que los músicos populares tienen con la realidad social, política y económica del país, una relación de reciproca alimentación. Quizás sea entonces posible que al contar la historio de la Trova Rosarina, se esté narrando el devenir de una parte de la sociedad argentina.
La intención entonces, no pasa por trazar melancólicos y forzados paralelismos utilizando como herramientas una canción de Páez. o la voz de Baglietto, para explicar el chato, frívolo y dependiente presente de la Argentina, pero el relato permite apreciar que estos artistas rosarinos describen una parábola de la esperanza a la derrota y de allí a la reflexión, que tiene puntos de contacto con los sueños populares que fueron, ya no están y es necesario recuperar.

Sergio Arboleya , un periodista de gran experiencia y formación realizó una investigación exhaustiva de la llamada trova rosarina que consta de reportajes a los protagonistas quienes le brindaron a Arboleya su testimonio valioso del devenir de este importante movimiento de música popular. Todos los datos están extraídos de testimonios de los protagonistas.
Según Arboleya, los que escribieron las primeras páginas fueron los cultores del rock que liderados y reunidos por Ricardo”Richard” Grassi empezaron a transitar una nueva historia. Richard soñó trasladar la comunión roquera, el espíritu solidario de los impulsores del movimiento a nivel nacional que tocaron en el BARock”72 , a la geografía rosarina.

El 18 de marzo de 1973, en una de las aulas del Colegio San José, se dieron cita varios grupos musicales rosarinos, entre ellos” Pablo el enterrador””Agnus Dei” y “Amor” para verse por primera vez sus adolescentes rostros y formar bajo la conducción de Richard, el Ateneo Músicos y Amigos de Rosario(AMAdeR)

Lalo De Los Santos, por entonces integrante de “Agnus Dei” recuerda que “ya en aquella reunión se coincidió en armar una especie de cooperativa con la idea de promover el rock de Rosario y tener la posibilidad de una continuidad en materia de conciertos”Lalo De Los Santos grafica:”para mí, Los Gatos y Almendra es decir Litto Nebbia y Spinetta, eran como mi papá y mi mamá”.El compositor, arreglador e intérprete Héctor “Pichi” De Benedictis que lideró el grupo “Acalanto” y años más tarde llegó a ser Secretario de Cultura de Rosario, le pone fechas anteriores a la primera repercusión del rock en Rosario desde grupos como “Los No” y “Batallón Mermelada” que empezaron haciendo música para bailar, luego rock en inglés de bandas inglesas, después temas en inglés de su propia autoría y terminaron por animarse a hacer canciones en castellano al calor de la influencia que significó “Almendra”.

Dice De Benedictis: ”cuando se habla de la Trova Rosarina creo que Almendra es un referente inevitable. Cuando por primera vez escuché ”Muchacha ojos de papel” descubrí algo fuertísimo, porque era pegadizo pero interesante y había un tratamiento increíble del texto que luego se convirtió en toda una referencia para nosotros”.Rubén Goldín, otro integrante de la Trova evoca:”yo fui a ver a ”Los Gatos” a Echesortu con asma y fiebre y como me sentía bastante mal , logré ponerme en la escalera. Cuando terminó el show y los músicos bajaron por la escalera, Moro me tocó la cabeza y yo creí que me moría".

GUIA DE REVISTAS DE MUSICA DE LA ARGENTINA (1829 - 2007)

LEANDRO DONOZO

1ra. Edición: 2009
Editorial: Gourmet Musical
Pròlogo:Melanie Plesch (The university of Melbourne)

Las publicaciones periódicas especializadas constituyen una de las principales formas de difusión de la actividad musical.
Como tales, se transforman en documentos y registros privilegiados, que no sólo sirven a los músicos y a la industria musical de cada época, sino también a musicólogos, historiadores, periodistas, y a todos aquellos interesados en conocer en detalle la historia de la música.
La Argentina posee una rica tradición en la edición de revistas de música desde las primeras décadas del siglo XIX hasta nuestros días, que es aún muy poco conocida.

Esta guía pretende dar a conocer ese extenso patrimonio a través del relevamiento de 450 publicaciones editadas en la Argentina entre 1829 y 2007, y una selección de revistas extranjeras de interés local.
También incluye la ubicación de cada ejemplar en las principales bibliotecas, el detalle del staff y los colaboradores de cada edición, así como los índices de las revistas aparecidas en cada año y de las casi 12.000 personas que colaboraron en ellas.


Leandro Donozo es investigador en el área de bibliografía y documentación musical, y autor del Diccionario bibliográfico de la música argentina y de la música en la Argentina.
Fue colaborador del New Grove Dictionary of Music and Musicians, co-director del Centro de Documentación e Investigación Musical de Buenos Aires (D.I.M.), miembro de la comisión directiva de la Asociación Argentina de Musicología y periodista en diversas revistas especializadas en música popular.
Cursó la carrera de Artes en la Universidad de Buenos Aires y actualmente es docente de la carrera de Crítica de Artes del Instituto Universitario Nacional de Artes (IUNA).

"La originalidad de la concepción de Leandro Donozo eleva la lexicografía en y sobre la Argentina a un nuevo nivel. (...) Donozo es actualmente la autoridad incuestionable en el campo de la bibliografía musical en Argentina"Malena Kuss. FontesArtis Musicae (International Association of Music Libraries).

AMANTES SUBTERRANEOS


FLAVIO KATZEV
EL ROCK UNDER DE LOS '80

1ra. Edición:
2008
Editorial:Ediciones Elemento
Prólogo: Gustavo La Banca San Martin

El mismísimo underground de los ochentas plasmado en esta obra contada por el autor y más de 60 rockeros de la época:
Don Cornelio, Metrópoli, Los Argentinos, Teddy Boys, Instrucción Cívica, Comida China, Beso Negro, Pobre Morales, Identikit, Graffiti, Escocia, Alakrán, Uno x Uno, Pasaporte, Chernobyl, Sector Diván, Personajes Urbanos, Cosméticos y muchos más.

Bandas, formaciones, discografía, demos, sus orígenes, pubs, anécdotas, el ayer y el hoy de sus integrantes.

El rock argentino tiene más de cuarenta años de historia.
A lo largo de todo ese tiempo ha tenido tantos amantes que sería imposible recordarlos a todos. Cada década marcó una especie de amor, una manera diferente de acercársele y entregarle las ganas, las ansias de poder ser parte de este gran movimiento cultural. Los sesenta, fueron las primeras experiencias, en los setentas, hubo que esconderse, los noventas, parecieron de una eterna resaca.
Pero fue en los ochentas donde los amantes más se entregaron.
Alentada por la libertad del sistema político, por una necesidad de tantos años reprimida, una gran fiesta se desató en el rock nacional.

Muchos de los invitados lograron trascender y ser quienes animaron el show, pero hubo muchos otros que fueron los que sostuvieron la temperatura, la caldera encendida, los que permitieron que el semillero nunca se extinguiese.
Fueron los amantes subterráneos.

Centenares de grupos que pululaban en el under de los 80, pero que nunca lograron un reconocimiento masivo, son los que llamaron la atención de Flavio Katsev, que dedicó mucho de su vida a ellos.
Tanto, que escribió un libro donde los rescata del olvido. Amantes Subterráneos, el rock under de los 80, editado por Ediciones Elemento, pretende traer a la memoria colectiva, nombres, músicos, grupos que generaron tanto ruido que acabaron en el silencio absoluto.

Katsev vivió y creció con el rock de los 80. Se hizo fanático de muchas bandas que hoy por hoy son desconocidas para la mayoría, pero que para él, sus canciones son verdaderos tesoros incunables.

PAPPO - EL REY DEL BLUES

INVESTIGACION DIARIO "LA NACION

1ra. Edición: 2006
Editorial: Aguilar
Prólogo: Sin pròlogo

Norberto Napolitano, Pappo, fue uno de los más grandes guitarristas y un mito del rock nacional.
Comenzó su carrera como integrante de Los Gatos, de los primeros Abuelos de la Nada y de La pesada del rock and roll.

Fue líder de Pappo's Blues, convirtiéndose tempranamente en la figura del rock duro en Argentina; y en los ochenta, formó Riff, una banda más cercana al heavy metal.
Pero su pasión por el blues le dio trascendencia internacional.

Compartió escenarios y grabaciones con la gran figura estadounidense del género en aquella época, B. B. King. y, cuando se produjo su trágica muerte, tenía agendadas varias fechas para actuar en los Estados Unidos.

De él dijo Andrés Ciro, cantante de "Los Piojos": "En un mundo en el que siempre sobraron los mentirosos y charlatanes, él era el mejor guitarrista de blues. Y en el blues no es posible mentir".

La coherencia entre su vida y su búsqueda artística lo convierten en una de las figuras paradigmáticas del rock nacional.

EL CABILDO DEL ROCK

CANDELARIA KRISTOF

1ra. Edición: 2007
Editorial: Tomo Publishing
Prólogo: Candelaria Kristof
Existen estudios memorables en donde los grandes músicos grabaron sus obras y que los convirtieron juntos a estos artistas en parte de la historia de la música. A nivel internacional se podria nombrar a los místicos estudios Abbey Road, que hasta aquellos ajenos a la industria de la música o del audio conoce, o por lo menos lo ha escuchado nombrar alguna vez.

En la argentina tambien existe algunos estudios memorables que ya forman parte del rock nacional, como por ej. los Estudios ION o Panda. En este caso vamos a hablar de los Estudios Del Cielito. Estos estudios fundados por Gustavo Gauvry en el año 1980, es considerado el primer estudio independiente de la Argentina.


“Vos leías en la revista Pelo que Led Zeppelín estaba grabando en una isla, en Grecia. Entonces te preguntabas ¿Y nosotros qué somos? ¿Boludos al viento?”.
La comparación del legendario Luis Alberto Spinetta vale más que mil explicaciones para describir lo que significó el surgimiento del no menos mítico estudio de grabación Del Cielito.

Los testimonios de los músicos que cantaron la historia del rock lo confirman. Sus grabaciones y discos, también.
“Del Cielito acercó la idea de que acá también se podía estar en un lugar alucinante, pasándola bien y grabando música. Era el paraíso porque el lugar en sí te llevaba fuera de acá. Creo que sus características preponderantes eran la generosidad y la libertad”, agrega el “Flaco” desde las páginas de “El Cabildo del rock”, el trabajo de Candelaria Kristof.
Desde el título, Kristof plantea que el estudio de grabación fundado en 1980 por Gustavo Gauvry fue, sin dudas, el lugar donde el rock argentino forjó su independencia.
Ubicado en Parque Leloir, su nombre podría dar lugar a ingeniosas y delirantes interpretaciones, pero la realidad es que obedece a la calle que se toma para llegar al lugar. “Me pareció un nombre muy musical”, señala su creador. “Para mí – agrega Gauvry - un estudio no tenía que ser una cueva en el centro de la ciudad cuando podía ser un lugar con luz, con aire libre, con familia metida en el medio, con chicos, con amigos, con asados: un lugar donde pudieras grabar en un clima de distensión”.

Los insólitos problemas de los comienzos se convirtieron, al paso de los años, en una divertida sucesión de anécdotas.
“Gauvry y David Lebón habían comprado una grabadora. Y bueno… intentaron grabar, pero las máquinas de grabar no andan solas. O sea, el micrófono va a una consola y de la consola vas al grabador, no es un radiograbador hogareño. Y resultaba que los monos enchufaban todo y no andaba”, recuerda el guitarrista Héctor Starc, uno de los entrevistados por la autora.

El “arrorró” de Charly.
Después de un ensayo de Serú Girán, Charly García decide quedarse a dormir en la casa de Gauvry.
Como el living estaba lleno de instrumentos, le armaron una cama en el cuarto de Violeta, la beba de un año y medio.
A la mañana siguiente, mientras desayunaban, Charly comenta como al descuido:
- Che, anoche se despertó la nena
- ¿Y qué hiciste?, le pregunta Gauvry
- Nada, le canté una canción y siguió durmiendo.
El tema en cuestión siempre fue un misterio… uno de los tantos de Charly.

Lebón fue uno de los primeros en formar parte de la aventura e, incluso, muchos creyeron que era uno de los dueños del estudio. “Sucedió lo que soñamos – afirma el músico -. Acá pasaron muchísimas cosas porque este lugar estaba abierto las veinticuatro horas. Se componía, se tocaba, se grababa. Luis (Spinetta) venía, prendía las luces y se ponía a dibujar. No estábamos tan enfocados en lo comercial sino a favor de la música”. Del Cielito fue pionero, allá por 1981, de las grabaciones en vivo. El primero fue un recital de Susana Rinaldi, luego hicieron el festival Prima Rock en Ezeiza y, en marzo del ´82, grabaron cinco de los 14 shows que Mercedes Sosa realizó en el Teatro Opera.
También inmortalizaron la despedida de Serú Girán y de ahí salió “No llores por mí, Argentina”, un disco impresionante que hizo historia, aunque para Gauvry “ fue demasiado retocado en estudio”.
En aquellos años, casi todos los discos se llamaban “en Argentina” porque se acababa de terminar la Guerra de Malvinas y volvían numerosos músicos que habían estado exiliados durante la dictadura: Piero, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, el Cuarteto Zupay, Víctor Heredia, León Greco, Mercedes Sosa y Milton Nascimento, festivales como el Rosariazo y grupos como el chileno Los Jaivas, integraron aquella lista.
Andá a lavar los platos, Pappo.
Lebón le había prevenido a Gauvry que si lo llamaba Pappo para grabar lo rechazara porque era medio “jodido”. “Bardea, puede llegar a ponerse violento”, le advirtió.
Cuando lo llamó Vitico para trabajar juntos no pudo decirle que no.
“Es un laburo, no me puedo dar el lujo de perderlo. Además, estuve con cada delirante en mi vida…”, se justificó.
Todo iba bien hasta que, en plena grabación, interrumpe Pappo:
- Che, tengo un hambre espantoso. Voy a preparar unas pizzas.
- Hay un problema, la tapa del horno tiene el vidrio térmico roto, le contesta Gauvry.
- Dejame que yo te lo soluciono.
Enseguida, revuelve los trastos de la cocina hasta encontrar una fuerte ovalada de acero que encaja justo en el agujero.
Un rato más tarde devoran las pizzas amasadas por el Carpo. “El temible muchacho del heavy metal y las cadenas incluso lavó los platos, dejando todo impecable”, recuerda Gauvry.


En 1984, Del Cielito también formó parte de la epopeya de León Gieco, “De Ushuaia a La Quiaca”.
Héctor Starc cuenta que Gauvry estaba buscando un asistente y cuando le contó para qué era, no dudó en ofrecerse él mismo.
Al principio, se negó a que Starc, con toda su experiencia, se sumara al equipo con una tarea tan sencilla como juntar cables. Pero finalmente lo hizo. “De esa manera pude conocer todo el Norte, que no me acuerdo nada porque nos chupábamos hasta el pis que hacíamos”, recuerda (¿o no recuerda?) Starc.
“Gustavo (Gauvry) es un deforme, es atípico, es poético, es folklórico, es kitsch. Aprovecha todo y no se ata a una sola forma, es libre en su
pensamiento. Y el disco De Ushuaia a La Quiaca que grabamos ahí en el Cielito fue totalmente revolucionario para la época porque hicimos un disco tecno…¡pero de folklore!”, cuenta León Gieco.

El crecimiento del estudio derivó, casi inevitablemente, en la creación de la productora independiente Del Cielito Records.
Uno de los primeros grupos de esta nueva etapa fueron Los Ratones Paranoicos, a quienes Gauvry había “descubierto” en el ´82 cuando vio una pintada en un paredón de la Escuela de Mecánica de la Armada. Mucho tiempo después, supo que aquel nombre era el de un grupo de jóvenes prometedores que terminarían tocando junto a los Rolling Stones. “Fueron muchos años – sostiene Juanse - de trabajar con los mejores artistas, no sólo del país. Porque creo que Spinetta es uno de los más grandes artistas del mundo de la música”.

Deudores incobrables.
En 1991, Gustavo Cordera y la Bersuit Vergarabat grabaron dos canciones en el Cielito para el disco que salió al año siguiente.
“Como dato significativo, no le pagamos a Gauvry. Lo estafamos. Durante muchos años, él trató de cobrarnos, pero le decíamos que no le podíamos pagar porque nos iba a traer mala suerte, iba a traer un aura negativa en nuestras carreras. Cada vez que nos encontrábamos, nos miraba mal. Después, en el ´93, vinimos a hacer otros dos temas (20 millones y Tuyú) y…decidió cobrarnos por adelantado. No quería seguir mirándonos mal”, evoca Cordera.
Los Piojos fue otro de los grupos que formaron parte de esta primera etapa de la productora. Como lo hicieron Spinetta, Charly, el Indio Solari, Gieco y otros grandes, se “instalaban” en Del Cielito hasta que terminaban toda su producción. Aunque a decir verdad, algunos también ofrecían servicios “adicionales”, como Andrés Ciro que se encargaba de fumigar el estudio y todas las instalaciones cada vez que Gauvry se lo pedía.
La tercera etapa comienza cuando Gauvry decide desprenderse de la leyenda que había creado. “Estaba muy cansado. Aparte, la música desde hacía algunos años también estaba en crisis por el tema de la piratería, de internet. De modo que decidí venderlo y bueno, apareció Bersuit”, explica.
Primero, Gustavo Cordera y sus músicos compraron sólo el estudio, pero en un segundo paso adquirieron todo. “Después – agrega Gauvry - me acercaron la propuesta de encargarme del estudio, como lo había hecho siempre. Ocuparme de los clientes, de los técnicos, de los horarios, de organizar las grabaciones, arreglar las cosas que se rompen, en una palabra, de ser el manager del estudio”.

La llegada de la Bersuit permitió que sobreviviera el espíritu Del Cielito y, quizás, que el estudio y productora de Parque Leloir no se convirtiera en una quinta o emprendimiento urbano.
En palabras del “pelado” Cordera, “Gustavo Gauvry es el líder espiritual de este lugar…Y no pasa por el tema de la posesión, la posesión es absolutamente estúpida porque cuando nosotros nos vayamos de este mundo esto no va a ser nuestro. Pero lo importante es que siga funcionando el alma de lo que esto fue, el sueño por el cual fue concebido: hacer música, ser una fábrica de música en la Argentina”.

IORIO - EL PERRO CRISTIANO


ARIEL O. TORRES
1ra. Edición:2008
Editorial:S/N
Pròlogo:Victor Pintos

"Cuando se terminó V8, a la semana armé Hermética. Y cuando vi que Hermética se desbarrancaba, a la semana armé Almafuerte. Todo eso es porque si no me siento amigo de los que tocan conmigo soy capaz de cortarme las manos y tirárselas a los perros".

Sobre el hombre que hizo estas declaraciones al suplemento Espectáculos del diario Clarín en agosto de 1997, se sabe (o se cree saber) bastante; o se suponen cosas y se insiste en ellas aunque él las desmienta obstinadamente.

Nunca hasta la fecha, sin embargo, se había escrito una biografía tan exhaustiva de Ricardo lorio como la presente. ¿Por qué? Es un interrogante complejo de responder; no por nada varios músicos y personas relacionadas con el mundo del rock se abstuvieron de participar en ella.
Lo cierto es que para este libro Ricardo lorio concedió por primera vez una larga serie de entrevistas exclusivas, en las que habló con total libertad y confianza con Ariel Torres.
Ello le permitió al biógrafo construir un relato nutrido, intenso; un relato que encontrarán revelador tanto los seguidores de lorio, como todo el que esté interesado en conocer la personalidad, los pensamientos, y la vertiginosa forma de sentir y de vivir de este artista.

La presente biografía es fruto de una minuciosa labor de investigación periodística y de un trabajo de recopilación de información y testimonios sobre la vida de Ricardo lorio.
En ella es posible no sólo recorrer la carrera profesional de este personaje de interés nacional, sino también conocer sus juicios, opiniones y reflexiones acerca de los temas más diversos, y encontrarse a menudo con posturas suyas inesperadas y contestatarias.
El perro cristiano revisa y compila anécdotas personales y profesionales, opiniones volcadas en reportajes exclusivos, entrevistas, y fotos inéditas del músico y su entorno que permiten reconstruir y comprender como nunca antes la figura del polémico Ricardo lorio.

VIRUS - UNA GENERACION

DANIEL RIERA
FERNANDO SANCHEZ


1ra. Edición: 1995
Editorial: Editorial Sudamericana
Prólogo: Eduardo Berti

La década del 80 trajo nuevos brillos al rock nacional: sonidos oportunos y un glamour adecuado.
De acuerdo con los tiempos que corrían, los hermanos Moura y sus huestes parecieron poner en escena una frase de William Burroughs; "El lenguaje es un virus". Virus fue el lenguaje de ese festivo despertar.

Las generaciones suelen adoptar fielmente las representaciones que traducen mejor sus incertidumbres y enigmas.
Además del repetido ejercicio de ser modernos, la época exigía una desganada elegancia y un tenue desencanto.
Desde el comienzo, Virus resultó tan emblemático como Luca Prodan o Soda Stereo. Un rumor de teclados creaba la atmósfera. Las letras de Roberto Jacoby, alusivas o sutilmente referenciales, evocaban las mitologías recientes o ironizaban sobre ellas. Federico Moura era la persona indicada para realizar un nuevo pacto con el público.
Su voz se convirtió en el estilo de una década, el símbolo de una generación.

Inteligente y escrupuloso, el libro de Daniel Riera y Fernando Sánchez logra para el periodismo lo que alguna vez Virus logró para el rock nacional: un aporte inédito, claro y distinto.
Considera todos los aspectos del "fenómeno Virus" a la vez que recupera y analiza cada uno de los hechos: el efecto y la repercusión de los creadores de "Wadu Wadu", los éxitos y los desengaños, la muerte de Federico Moura.

“Virus - Una generación” convoca a lectores de diferentes generaciones.
Y, lo que es más difícil, los satisface.

Daniel Riera nació en Buenos Aires en 1970.
Es egresado de la escuela de periodismo TEA (Taller Escuela Agencia).
Colaboró en los diarios Página/12 y Sur, en las revistas Pelo, 220, El Porteño, El Periodista, El Tajo y Faz, y en el libro Ser Gardel,
Es coautor de Queríamos tanto a Olmedo (Ediciones Periodismo por Periodistas) y autor de Led Zeppelin y Guns n'Roses: las manzanas podridas (Editora AC). Trabajó en el programa radial Quemen los bosques y actualmente es secretario de redacción en la revista La Maga.

Femando Sánchez nació en Morón, provincia de Buenos Aires, en 1968.
Es egresado de la escuela de periodismo TEA (Taller Escuela Agencia).
Colaboró en el diario Sur y en las revistas Humor, El Tajo y País Caníbal. Fue redactor de la revista La Urraca.
Es coautor del libro Queríamos tanto a Olmedo (Ediciones Periodismo por Periodistas) y de Bon Jovi (Editora AC). Actualmente colabora con el diario Página 12 y en la revista Sex Humor, y es prosecretario de redacción de la revista La Maga y tecladista del conjunto “Sometidos por Morgan”.

NO DIGAS NADA

SERGIO MARCHI

1ra. Edición: 1997
2da. Edición (con agregados):2007
3ra. Edición (con agregados):2013
Editorial (Todas las ediciones):Editorial Sudamericana
Prólogo (Todas las ediciones): Sergio Marchi

La primera parte de este libro fue escrita entre 1993 y 1997, fecha de su publicación.
Durante ese tiempo, Sergio Marchi siguió tenazmente a Charly García, la estrella más importante del rock argentino.
El papel de testigo acordado con el artista se vio alterado en muchas ocasiones pues el autor debió cumplir diversas funciones como confidente, plomo, baterista, manager circunstancial y otras menudencias.

Edición aumentada en formato pocket

De ese viaje surgió “No digas nada”, libro que narra toda la historia de Charly García, y que en esta nueva edición, a diez años de la original, suma todo lo acontecido desde su aparición hasta 2007.
Esta actualización que ahora presentamos contiene, además del libro original, una nueva introducción, textos adicionales y siete capítulos más en los que se pueden leer historias como la de la zambullida de nueve pisos en Mendoza, la presentación en Cosquín con Mercedes Sosa, su encuentro con Marilyn Manson, su pelea con Andrés Calamaro, la reunión de Sui Generis, la verdad de su relación con Carlos Menem y muchas otras.

Es una década entera en la vida de un músico excepcional no sólo por su talento, sino también por su lucidez y su poder de autodestrucción.

"Charly es un tipo admirable: una de las cosas que más le admiro es cómo supera sus crisis, y lo creativo que es para llevar su vida adelante. Por eso creo que es un artista de raza. Uno es un artista cuando es un artista en su vida.”
Javier Martínez




INDICE DEL LIBRO

Discografía de Charly García
Prefacio

1.  Ángeles y predicadores
2.  Ojos de videotape
3.  No soy un extraño
4.  Botas locas
5.  Los dinosaurios
6.  Promesas sobre el bidet
7.  En la ruta del tentempié
8.  Esos peinados nuevos
9.  La vanguardia es así
10. Adoro la teletransportación
11. Cinema Verité
12. Bailando a través de las colinas
13. Pequeñas delicias de la vida conyugal
14. Amigo, vuelve a casa pronto
15. Demoliendo hoteles
16. No voy en tren
17. Llorando en el espejo
18. Pasajero en trance
19. José Mercado
20. Música de fondo para cualquier fiesta animada
21. Sólo un poquito no más
22. No toquen
23. Encuentro con el diablo
24. Estaba en llamas
25. Intraterreno
26. Calambres en el alma
27. Plan 9
28. Despertar de mambo
Epílogo
Los Aliados, testimonios adicionales
Agradecimientos


Como ocurre en otras biografías, lo que no queda establecido es la relación o el reflejo (a pesar de que hay un capítulo sobre espejos) que une esa vida con la masa impresionante de creación musical y lingüística. Las letras de su obra cuentan con muchas de las más refinadas y a veces explosivas frases del lenguaje argentino sobre el amor, la represión, la mala onda, la libertad o las fobias.

El libro tuvo un agregado considerable en el 2007, cuando se hizo una edición de bolsillo. El lector queda enganchado por la mezcla de datos generales o íntimos, participación especial del autor, y la fascinación que ejerce todo gran creador inestable, a veces autodestructivo.
En ese sentido resulta un “coitus interruptus” que no se haya llegado hasta el presente, dado que incluyó no hace mucho un cambio fundamental, incluso físico


Sergio Marchi nació en Buenos Aires en enero de 1963.
Músico desde los once años, ejerció el periodismo a partir de 1983 en distintos medios como Tren de Carga, Cosmopolitan, Revista Rock & Pop y el diario Clarín.
Además se desempeñó como musicalizador, columnista, conductor y productor periodístico en las radios: del Plata, Rock & Pop, Continental, Rivadavia y La Red.
A lo largo de su carrera entrevistó a los músicos más famosos del rock: Kurt Cobain, Chuck Berry, Elton John, Bon Jovi, B. B. King, Suzanne Vega Joe Cocker, Jon Anderson, Mark Knopfler, Luis Alberto Spinetta, Albert Collins, Soda Stereo, Henry Rollins, Luca Prodan, Joe Ramone, lan Anderson, Federico Moura, Sting, Metallica, INXS, Fito Páez, Sheryl Crow, Red Hot Chili Peppers, Redonditos de Ricota y Andrés Calamaro, entre otros.
Escribió parte de la enciclopedia 30 años de rock nacional.
No digas nada es su primer libro.